25.9.11

Lockout

Sindicato y patronal se reunirán la próxima semana en busca de un acercamiento de posturas que desbloquee la liga. Jugadores y propietarios son conscientes de que el calendario no corre a su favor y que la ventana para comenzar la liga el 1 de noviembre es cada vez más pequeña. Son noticias malas para todos los aficionados a la NBA, pero todo esto podría tener una lectura positiva, al menos desde mi punto de vista.

El principal problema a la hora de llegar a un acuerdo es el porcentaje del BRI, el famoso basketball related income o beneficios relacionados con el baloncesto, a repartirse entre ámbas partes. En el último convenio correspondía un 57% a los jugadores. Sin querer entrar en la disputa de qué debería y qué no debería entrar en el BRI, que considero no va a ser determinante en la resolución del lockout.

Jugadores y propietarios andan enzarzados con las cifras, pero según se desprende de algunos medios, los propietarios estarían dispuestos a repartirse una parte menor del pastel, dos o tres puntos menos, a cambio de instalar un hard cap, esto es, un límite salarial duro.

El motivo de endurecer el límite y sus consecuencias son claras. Poner un tope al dinero que una franquicia pueda gastarse en los salarios de sus jugadores, sin excepciones salariales, o con apenas alguna remota excepción. Algunos miembros de la liga abogan por el cambio para aumentar las oportunidades de todas las franquicias de lograr el ansiado anillo, y con ello mejorar la competitividad y la calidad del producto.

Por una vez estoy de acuerdo. Pienso que las oportunidades de ganar el anillo son directamente proporcionales a la masa salarial de cada franquicia, aunque también intervienen otros muchos factores. Sólo hay que ver las franquicias finalistas de las últimas dos o tres temporadas, para darse cuenta de que las oportunidades para todos mejorarían de manera ostensible con un límite duro. Así equipos como Indiana o Sacramento no partirían con una diferencia salarial de 40 o 50 millones de dólares con respecto a equipos como Lakers o Dallas. Normalmente los grandes jugadores son los mejor pagados.

¿Cuál es la postura de los jugadores? En principio no están por la labor de endurecer el sistema. Sus motivos tendrán, aunque dudo seriamente de que sean los esgrimidos, esto es, que con un límite duro corran peligro los contratos garantizados, no de las estrellas sino de la clase media.

Hablando con el autor de la recomendable página Storytellers Contracts, he llegado a la conclusión de que la mayor o menor dureza del sistema no es determinante en la cantidad y modalidad de los contratos. Es fácil de explicar y de entender. Si los jugadores tienen garantizados un % del BRI en esencia da lo mismo si lo hacen bajo un soft cap o un hard cap. Con un límite salarial blando sí es de esperar que los contratos firmados sean algo mayores, pero a final de temporada, tras las auditorías a cada franquicia, se pueden compensar esos ingresos. Si los ingresos han sido mayores de los esperados los jugadores recibirán algo más de dinero. Si los ingresos han sido menores, serán los propietarios los que cobrarán dinero de esa especie de fondo de compensación.

Es decir, si los contratos son demasiado generosos y no se corresponden con la realidad, la siguiente temporada sufrirán un recorte para garantizar el reparto del BRI en los términos firmados. Entonces el sistema no es determinante, ya que siempre se va a compensar, por defecto o por exceso, las cantidades recibidas por los jugadores y que por lo tanto pueden perfectamente diferir a las establecidas en la firma del contrato, tanto si el marco es un límite blando como uno más estricto.

Si el sistema no parece ser lo importante, ¿que se pierde con endurecerlo? Otras ligas profesionales, como la NFL, funcionan con un hard cap. La NHL lo implantó hace relativamente poco y desde la rúbrica del nuevo convenio ninguna franquicia ha repetido el título. Creo firmemente que la NBA tiene mecanismos de sobra para asegurar los contratos garantizados a todos los jugadores, independientemente del sistema elegido.

6 comments:

Almanzor said...

Muy buena explicación de la situación del lockout, mucho mejor que otras que he leído en periódicos.

Parece ser que la última oferta del BRI fue del 49%, aunque la próxima oferta estará sobre el 50% y los jugadores han dicho que rebajarán sus pretensiones, que está en torno al 54%.

Yo soy partidario del Hard Cap. Y por mucho que Stern lo niegue, no todos los propietarios reman juntos. Esto eliminaría contratos inflados, que no garantizados. Pienso que con un hard cap los jugadores deberán elegir entre ganar pasta o estar en un equipo competitivo, algo que hoy día es compatible: puedes ganar mucha más pasta de la que mereces jugando en un equipo aspirante a todo (Artest, Blake, Glen Davis...).

Lo que tengo claro es que antes del 1 de Diciembre habrá un balón al aire en alguna cancha NBA.

costalgaraldals said...

Yo creo que va para largo.
Saludos J-Bo ¡¡

J-Bo said...

Almanzor, yo también soy partidario de endurecer el sistema. Creo que sería bueno para ellos el abrir el abanico de candidatos, algunos incluso no tendrían que pedir un traspaso para tener opciones reales de ganar un título.

costa, yo también creo que va para largo.

saludos!

costalgaraldals said...

Eohhhhhh ¡¡¡¡¡¡

J-Bo said...

Perdona costa, ando de mudanza y todavía no estoy instalado en mi casa nueva, así que no puedo entrar en los blogs todo lo que quiero.

frank said...

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